El Santiago Bernabéu se situó una vez más en el centro del mapa deportivo mundial, pero esta vez por una razón muy alejada del fútbol. El estadio alcanzó un hito histórico al albergar un partido de temporada regular de la NFL entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, la primera vez que un evento de este tipo se celebraba en España.
El evento se convirtió instantáneamente en un momento histórico no solo para la NFL sino también para el Real Madrid, cuyo estadio recientemente renovado continúa demostrando su versatilidad.
Regalías en el lugar
Como era de esperar de un evento de esta magnitud, el Bernabéu acogió a una impresionante lista de estrellas.
Una de las escenas más memorables se produjo cuando Iker Casillas, el portero español campeón del mundo, intercambió un cálido abrazo con el mexicano Guillermo Ochoa, una leyenda por derecho propio.
Además, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, también estuvo presente y saludó a Zinedine Zidane, ya que la noche tuvo el inconfundible aire de una celebración deportiva de talla mundial.
Los números que deja la NFL
Más allá del espectáculo, la atención pronto se centró en el impacto económico de organizar un evento de tal magnitud.
Según cifras publicadas por Defensa Central, el Real Madrid podría beneficiarse enormemente.
Vive lo mejor del Real Madrid en CentralMadridista.com
Las estimaciones sugieren que el partido de la NFL generó más de 80 millones de euros una vez que se tienen en cuenta la venta de entradas, la afluencia de turistas, el gasto en hostelería y la actividad comercial general en los alrededores de Madrid.
Para el Bernabéu, supone uno de los eventos no futbolísticos más rentables jamás celebrados en el estadio.
Esta estrategia refleja el modelo que adoptó el Tottenham Hotspur con su estadio de última generación, que según se informa genera cerca de 85 millones de euros anuales gracias a una asociación a largo plazo con la NFL.
El Real Madrid pretende seguir un camino similar, posicionando el Bernabéu como un recinto para múltiples eventos durante todo el año, en lugar de un estadio utilizado únicamente para el fútbol.
Con los partidos en casa del club suspendidos hasta el 7 de diciembre debido a problemas de programación, la llegada de la NFL encaja perfectamente en la ambición de la organización.
