En el reciente partido de las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026, la camiseta número 10 de Argentina tuvo un dueño inesperado. Lionel Messi, habitual portador del dorsal, no viajó a Guayaquil para preservar su estado físico. Thiago Almada iba a recibirla, pero tampoco jugó debido a una contractura, dejando el histórico número a Franco Mastantuono, juvenil del Real Madrid.
Mastantuono ingresó a los 17 minutos del segundo tiempo y se convirtió en el jugador más joven en lucir la 10 en la historia de la selección argentina. Con apenas 18 años y 23 días, superó a Diego Maradona, quien había vestido este dorsal con 18 años, 9 meses y 3 días. Este récord lo coloca directamente en los libros de historia del fútbol argentino y resalta la confianza del cuerpo técnico en su potencial.
Durante su participación, el equipo argentino se mostró desorientado y con dificultades ofensivas. Mastantuono buscó protagonismo en cada acción, solicitando la pelota y mostrando personalidad en el campo. Aunque no logró generar desequilibrio ni con remates desde fuera ni con pases profundos, demostró una actitud similar a la que exhibe en su club, dejando claro su carácter y confianza en situaciones adversas.
El seleccionador Lionel Scaloni valoró el desempeño del joven: “La 10 la iba a llevar Almada, pero no pudo ser. Se la dimos a Franco. Entró bien, tiene personalidad, le gusta jugar con la pelota”. El DT destacó que, pese al bloque bajo de Ecuador y los pocos espacios, Mastantuono se mantuvo activo y participativo. Este partido representa un paso más en su consolidación dentro de la selección, acumulando experiencia y minutos en el camino hacia futuras competiciones internacionales.
