El parón internacional suele ofrecer calma a muchos clubes europeos, pero para el Real Madrid ha servido como recordatorio de un conflicto deportivo evidente. Vinicius Junior llegó a la pausa de noviembre con una racha de ocho partidos sin un gol ni una asistencia. Esta sequía sorprende porque hace menos de un año estuvo muy cerca de ganar el Balón de Oro.
En los encuentros recientes, el brasileño ha jugado principalmente por la banda izquierda, aunque su explosividad habitual no ha aparecido. Sus duelos contra rivales exigentes, como Barcelona, Liverpool y Juventus, mostraron un nivel inferior a su estándar. Además, su frustración explotó durante el 2-1 ante el Barcelona, cuando reaccionó con enojo al ser sustituido en el minuto 72.
Después de ese episodio, según los informes, Vinicius se dirigió furioso al túnel y discutió con Xabi Alonso. Esta situación evidenció una relación desgastada entre ambos, como muestran varias imágenes del partido. Sin embargo, el problema va más allá del vínculo personal e involucra su adaptación junto a Kylian Mbappé en la delantera.
Vive lo mejor del Real Madrid en CentralMadridista.com
A todo esto se suma una tensión contractual que complica aún más el panorama. El contrato de Vinicius finaliza en 2027 y sus representantes buscan un aumento importante, similar al salario de Mbappé. No obstante, la directiva liderada por Florentino Pérez no quiere alterar la estructura salarial del equipo.
Fuentes del club consideran que su actual mala racha no justifica situarlo en lo más alto del escalón salarial. Esto provocó un ultimátum que ha circulado ampliamente y que reza: “renovar o ser vendido”. Esta postura podría activar un precio de salida cercano a los 150 millones de euros antes del verano de 2026.
Por otra parte, si el Real Madrid decide no asegurar su continuidad ni concretar un traspaso, enfrentaría consecuencias financieras y deportivas importantes. Una venta permitiría ordenar salarios y abriría espacio para jugadores emergentes como Franco Mastantuono. Aun así, Vinicius conserva un valor único, especialmente por su impacto comercial y su capacidad para decidir partidos.
Finalmente, el club debe analizar algo más profundo que su rendimiento deportivo, ya que el delantero también enfrenta problemas mentales que pueden afectar su futuro. Por ello, el Real Madrid necesita definir una postura antes de que la situación reduzca su valor de mercado y complique aún más el proyecto deportivo.
