Hay rachas que se miden en partidos y otras que se miden en sensaciones. La que atraviesa el Real Madrid desde el regreso del parón internacional pertenece a la segunda categoría, aunque los números también ayudan a entender por qué el ambiente en el vestuario de Valdebebas es tan distinto.
Cuatro triunfos en LaLiga y tres en la Liga de Campeones. Siete victorias en 26 días. Es una hoja de servicios inmaculada que obliga a mirar hacia atrás con cierta incredulidad, sobre todo si recordamos el ruido que rodeaba al equipo hace apenas unas semanas.
Números que pesan
Lo más llamativo no es solo que el equipo gane. Es cómo gana. Con Kylian Mbappé asumiendo más peso en el área, con Jude Bellingham apareciendo en los momentos en los que hacía falta un gesto de calidad y con una defensa que ha dejado de regalar ocasiones, el conjunto de José Mourinho ha encontrado una versión reconocible: práctica, dura y eficaz.
- Cuatro victorias consecutivas en LaLiga, sin tropiezos en el camino.
- Tres triunfos en la Champions League, con la competición europea como termómetro de la temporada.
- Un margen de maniobra cómodo para afrontar los próximos compromisos sin la presión de tener que remontar cada semana.
Lo que no se ve en la tabla
Mourinho lleva años repitiendo que las rachas no garantizan nada. Y tiene razón. Pero también sabe que una racha así cambia el estado de ánimo de un grupo. Los jugadores que dudaban empiezan a confiar, los suplentes se meten en la pelea sin quejarse y el banquillo deja de ser un lugar incómodo.
Eso es lo que el Madrid ha ganado en estas tres semanas. No solo puntos, sino una sensación de control que hacía tiempo no se veía en el Bernabéu. Y en un club acostumbrado a exigir todo, esa calma vale casi tanto como los tres puntos de cada fin de semana.
Lo que viene
La pregunta ahora es si esta racha es el inicio de algo grande o un paréntesis bonito en una temporada larga y complicada. Me inclino por lo primero, aunque sin olvidar que el fútbol castiga la euforia. Un mal partido puede borrar 26 días de buenas noticias en noventa minutos.
De momento, el Madrid disfruta de su mejor momento del otoño. Y la afición, que tanto ha sufrido en los últimos años, empieza a creer de nuevo sin miedo a equivocarse.