Un triunfo que tenía nombre propio
El Real Madrid ganó al AEK de Atenas por primera vez en su historia. Suena a estadística de manual, pero tiene su miga. Durante años, el conjunto griego fue una de esas espinas que nadie se molestaba en arrancar, y el sábado el equipo de José Mourinho la quitó de en medio.
Y lo hizo sufriendo, como casi siempre que el Madrid visita un estadio con ganas de bronca. El gol de la victoria llegó en el descuento, firmado por Fran Valverde, que se ha metido en la conversación de los que dan la cara cuando el partido se tuerce.
Valverde, el hombre del último suspiro
Valverde habló después del partido y dejó una frase que merece subrayarse: lo importante es que, aunque falle, siga intentándolo. Lo dijo a raíz de las críticas hacia Vinicius Júnior, que tuvo una tarde irregular, con regates que se perdían y decisiones que no terminaban de cuajar.
Y ahí está la clave que a mí más me interesa. Valverde no necesita que el equipo le dé la razón para ser decisivo. Se pone la camiseta, pide la pelota y, cuando nadie lo espera, aparece en el área. Eso es lo que lo hace tan querido en el vestuario.
Lo que queda en Europa
Con el AEK tachado de la lista, al Madrid solo le quedan dos rivales a los que nunca ha ganado en Europa: el Arsenal y el Lille. Dos nombres que parecen menores hasta que te los encuentras en la fase de liga con la tabla apretada y cada punto contando.
Mourinho, por su parte, tiene una cuarta jornada que le sirve para algo más que sumar. Le sirve para comprobar cuánta paciencia tiene el equipo cuando el marcador no se mueve y cuánta puede tener la afición cuando ve a Vinicius sufrir en el campo.
Mi lectura
No me gusta el discurso de que una victoria ante el AEK no vale nada. Vale tres puntos, vale una historia nueva y vale una lección: este Madrid todavía sabe ganar cuando el partido no sale como se había escrito. Que no sea una noche bonita no le quita mérito.
- Primera victoria de la historia ante el AEK de Atenas.
- Gol de Fran Valverde en el descuento.
- Pendientes en Europa: Arsenal y Lille.
- José Mourinho y la gestión de Vinicius Júnior, en el centro del debate.
