Hace mes y medio, el Real Madrid era el equipo que más ocasiones claras tiraba por la borda de toda Europa. Ahora la puntería ha vuelto. Y eso, para un equipo que vive de la pegada, lo cambia todo.
El primer dato que me llama la atención es la sensación de equipo ordenado. Mourinho ha conseguido que el conjunto blanco no se desangre en las áreas rivales. Llega más, remata mejor y, sobre todo, se muestra menos nervioso cuando el partido se enrarece. Quien quiera entender el cambio tiene que mirar a la delantera, pero también a cómo se mueve el centro del campo.
Y aquí aparece Kylian Mbappé. El francés está a pleno rendimiento. Se le ve cómodo, con confianza, y sabe exactamente cuándo aparecer en el área. Cada vez que recibe de cara con espacio, hay peligro. Su ritmo de goles y su capacidad para generar situaciones le convierten en el referente ofensivo del equipo, y eso se nota en cada jugada de ataque.
Pero hay un lado menos amable. Vinicius Júnior atraviesa un bajón evidente. El brasileño ya no es el jugador que desequilibra cada partido con sus regates y su velocidad. Se le ve con menos chispa, menos intención en el uno contra uno y más dudas en la toma de decisiones. Y cuando un jugador de su calibre baja el nivel, la diferencia con Mbappé se hace más grande de lo que nos gustaría admitir.
Me gusta el Madrid de estas semanas porque es un equipo que compite sin estar en su mejor versión. Eso significa que, si Vinicius recupera la chispa, el margen de mejora es enorme. Mientras tanto, la fotografía es clara: el Madrid ha encontrado la puntería, Mbappé está en su mejor momento y Vinicius tiene que reencontrarse con su mejor fútbol para no perder protagonismo.
Lo que viene
La Champions es el gran escenario donde se va a medir todo esto. Un equipo que ha corregido su problema de definición tiene la oportunidad de ganar partidos que antes se le escapaban. Con Mourinho al mando, la idea parece clara: jugar con equilibrio, golpear cuando toca y confiar en la pegada de sus delanteros.
- Kylian Mbappé: referencia ofensiva y el jugador más determinante del momento.
- Vinicius Júnior: necesita reconectar con su mejor versión para recuperar el protagonismo.
- José Mourinho: ha conseguido que la idea del equipo empiece a calar en el vestuario.
Noviembre ha llegado para curar al Madrid, y el aviso para el resto de Europa es evidente. Si la puntería se mantiene y el equipo sigue ordenado, el conjunto blanco volverá a ser una amenaza seria en todas las competiciones.
