Hay victorias que se explican con el marcador y otras que se entienden viendo cómo se mueve un equipo cuando las cosas le van bien. El 3-0 del Real Madrid ante el Racing de Santander pertenece a la segunda categoría. Y no es poca cosa, porque en Cantabria el equipo de Mourinho tuvo que sudar más de lo que sugiere el resultado.
Un primer tiempo de manual
El partido arrancó con un Real Madrid afilado. Kylian Mbappé se encargó de abrir la lata con un gol que le sirve para seguir en racha, y Jude Bellingham tardó poco en sumarse a la fiesta. Lo de Bellingham tiene mérito: el inglés parece haber recuperado esa chispa que le hizo tan grande en su primera temporada, cuando cada balón suelto le caía en los pies.
Pero si hay un nombre que se llevó la atención de la grada fue el de Yan Diomandé. El joven marfileño firmó su gol y volvió a demostrar que no es un simple promesa de cantera. Hace apenas unos meses era un chaval que jugaba descalzo en Costa de Marfil, y hoy aparece en las crónicas como uno de los hombres que decide partidos. Impresionante trayectoria, sobre todo para alguien que todavía tiene que aprender a manejar la presión de un vestuario como el blanco.
El Racing se quedó sin respuesta
El conjunto cántabro peleó, sí, pero le faltó profundidad. Cada vez que intentaba salir con balón, se encontraba con un bloque madridista muy compacto. Arda Güler, por cierto, fue de los más lúcidos entre líneas: pases filtrados, desmarques y una sensación constante de que el equipo tenía siempre una opción más. Sofascore lo tituló como que Güler “dirige el espectáculo”, y no se equivocaron.
Lo que hay que mirar ahora
Lo más interesante no es la goleada en sí, sino la forma. El Real Madrid viene de encadenar victorias y el equipo parece cómodo jugando con ventaja, algo que el año pasado le costaba bastante. Mourinho ha insistido en que el grupo está creciendo, y el partido de Santander le da la razón. Eso sí, en la sala de prensa el técnico portugués ya tuvo que defender el penalti concedido, y ese tema va a dar para bastante debate en las tertulias.
Mi lectura es clara: si el Real Madrid mantiene este nivel en los próximos partidos de LaLiga, va a ser muy difícil pararle. El reto ahora es seguir así cuando el calendario apriete y las piernas empiecen a pesar. Ahí se verá si este grupo es solo una buena racha o algo más serio.
- Kylian Mbappé: gol y presencia constante en el área.
- Jude Bellingham: de vuelta a su mejor versión, con el gol que le hace sumar en la temporada.
- Yan Diomandé: otro tanto para la lista de jóvenes que se ganan un hueco.
- Arda Güler: el mejor creador de un equipo que no necesitó brillar en exceso para ganar.
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