Ir al contenido
Home » Últimas noticias » Real Madrid recibe al Panathinaikos: el calendario europeo vuelve a llamar a la puerta

Real Madrid recibe al Panathinaikos: el calendario europeo vuelve a llamar a la puerta

El Real Madrid tiene otra cita europea por delante. Esta vez el rival es el Panathinaikos, que llega al Santiago Bernabéu con la obligación de sumar algo para no complicarse la vida en la clasificación de la UEFA Champions League. Y el equipo de José Mourinho tiene que tomarse el partido en serio, aunque sobre el papel no haya mucho que discutir.

Lo que me llama la atención no es el rival, sino el momento. El Real Madrid viene de encadenar victorias en LaLiga y eso le da un aire distinto. Hay confianza, hay ritmo y hay una sensación de que el equipo ya no se explica con los nervios de hace unas semanas. Mourinho lo ha dicho sin rodeos: los jugadores están en un nivel de confianza alto. Yo me lo creo, pero el fútbol de Europa no perdona las distracciones.

Un rival que no es un trámite

El Panathinaikos es un equipo con historia, con una grada que empuja y con futbolistas que saben competir en el área. Nadie en el vestuario madridista debería pensar que va a ser un paseo. En las noches europeas, los partidos que parecen fáciles son los que más sufrimiento dan cuando el marcador no se mueve.

Aquí entra en juego la gestión de la plantilla. Con Kylian Mbappé en racha goleadora y Jude Bellingham acercándose a números de leyenda, el ataque está bien servido. Pero el banquillo también tiene que responder. Arda Güler ha demostrado que puede cambiar un partido desde la media punta y Yan Diomandé se ha ganado un hueco que hace meses parecía impensable. Si Mourinho sabe repartir minutos sin perder el hilo, el Real Madrid llegará a las fases decisivas con piernas frescas.

Lo que tiene que hacer el equipo

  • Imponer su ritmo desde el primer minuto y no dejar que el partido se enfríe.
  • Mantener la portería a cero con Thibaut Courtois, que sigue siendo la gran garantía bajo los palos.
  • Aprovechar las ocasiones que se generen, porque en Europa cada gol vale más de lo que parece.

Mi lectura es clara. Un Real Madrid convencido de su juego debería ganar este partido con holgura. Pero la diferencia entre un buen equipo y uno campeón está en cómo gestiona los días tranquilos. Y ahí es donde el Bernabéu siempre exige más.

Ojalá el equipo llegue al miércoles con la cabeza fría y el mismo hambre que mostró en el campo de Racing de Santander. Si lo hace, la noche será una formalidad. Si no, el Panathinaikos se encargará de recordarnos que en Europa nada está escrito.

Fuente: Leer artículo original

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *